Cómo leer estos datos
Información pública del Ministerio de Educación del Perú. Qué mide, qué no mide y qué decidimos nosotros al presentarla.
¿Qué es SíseVe?
El Sistema Especializado en Reporte de Casos sobre Violencia Escolar, un portal del Ministerio de Educación creado en 2013 donde cualquier persona —un estudiante, su familia, un docente— puede registrar un hecho de violencia escolar. El reporte llega al colegio señalado, que está obligado a atenderlo bajo supervisión de su UGEL.
Mide denuncias registradas. No mide la violencia que ocurre y nadie reporta.
¿Qué significa un reporte?
Un reporte registrado no equivale necesariamente a un caso único, ni a un hecho probado, ni a una víctima única. El propio Ministerio advierte que puede existir más de un reporte sobre un mismo caso.
La base incluye un identificador por reporte, pero ese identificador no permite agrupar reportes que describan el mismo hecho. Por eso no deduplicamos: contamos reportes y los llamamos reportes.
Cada reporte se registra con un solo tipo de violencia y un solo presunto agresor. Lo comprobamos sobre los catorce años de la serie: las categorías suman exactamente el total de cada año, sin una sola excepción. Por eso los porcentajes de esos dos desgloses describen un reparto y no se solapan.
¿Por qué usamos tasas?
Un colegio de 2,000 estudiantes no se puede comparar con uno de 200 solo por la cantidad bruta de reportes. Cuando tenemos el número de alumnos del mismo año, calculamos:
reportes de 2024 ÷ alumnos de 2024 × 1,000
Donde no tenemos el número de alumnos mostramos el conteo y decimos que falta el denominador, en lugar de publicar una cifra que invita a una comparación injusta.
Solo calculamos la tasa con al menos 100 estudiantes. Por debajo, un único reporte dispara la tasa decenas de puntos: en la fuente hay códigos modulares con dos o tres alumnos registrados que producirían tasas de miles por cada 1,000. No son colegios violentos, son denominadores rotos.
¿Por qué 2020 y 2021 van aparte?
Durante esos años los colegios estuvieron cerrados por la pandemia. Los registros caen a una fracción de cualquier otro año, y esa caída refleja la ausencia de clases presenciales y del canal de reporte, no una reducción de la violencia.
En los gráficos van atenuados y bajo una franja rotulada, y quedan fuera de rachas, récords y comparaciones entre años.
¿Por qué cada dato tiene su propio año?
Porque cada fuente se actualiza a su ritmo. Los reportes llegan hasta 2026; el número de alumnos del padrón corresponde a otro año; las pensiones a otro. Mezclarlos sin decirlo sería presentar como simultáneo lo que no lo es.
Por eso cada cifra lleva una etiqueta con su fuente y su año. Es una característica del producto, no un detalle técnico.
Para el análisis transversal usamos 2024: el año con mejor intersección entre reportes, número de alumnos y variables de contexto.
¿El ranking no es una lista de los peores colegios?
No, y la diferencia es la razón de ser de este sitio. El ranking ordena reportes registrados, que es una medida de cuánto se denuncia, no de cuánta violencia ocurre. Un colegio con muchos reportes puede ser uno donde denunciar funciona: donde hay confianza, protocolo y personal que registra. Uno con cero reportes puede ser uno donde nadie se atreve.
Por eso aquí no aparecen las palabras peligroso, seguro, peor ni mejor; el color de la escala va de claro a oscuro y no de verde a rojo; y junto a cada cifra hay un contexto que dice contra qué universo se compara. Una lista de «los peores» premiaría al colegio que mejor silencia.
¿Contra qué se compara un colegio?
Contra el reparto real de ese año, no contra un umbral elegido a mano. Decir que «20 reportes es mucho» sería inventarse el corte; en su lugar calculamos la distribución del universo y miramos dónde cae el colegio dentro de ella.
El universo por defecto son los colegios que registraron al menos un reporte ese año, y se nombra siempre en pantalla. Es la opción conservadora: incluir a los que no registraron nada bajaría la mediana a cero y cualquier colegio con tres reportes parecería excepcional.
Si el universo es demasiado corto —menos de una veintena de colegios— no publicamos percentil: con tan pocos casos un cuantil no describe una distribución, describe a cuatro colegios concretos.
¿Qué no publicamos?
La base original contiene datos personales de menores: edad, sexo, grado y turno del estudiante agredido, además de características del presunto agresor. Nada de eso sale de nuestra máquina.
El sitio consume exclusivamente agregados por colegio, año y tipo de violencia. No existe ninguna página ni API que devuelva un reporte individual, y el build falla si alguno de esos campos aparece en los datos publicados.
Fuentes
- SíseVe — Ministerio de Educación
- 122,984 reportes de 2013 a 2026, obtenidos mediante solicitud de acceso a la información pública. 2026 cubre hasta el 31 de agosto de 2026.siseve.minedu.gob.pe ↗
- ESCALE — Padrón de Instituciones Educativas
- Número de alumnos, docentes, secciones, nivel educativo y ubicación, por código modular. Cruzado por código, nunca por nombre: 16,893 de las 17,185 instituciones del sitio tienen su número de alumnos del padrón 2024.escale.minedu.gob.pe ↗
- Identicole — Ministerio de Educación
- Pensiones, área urbano/rural, infraestructura, conectividad y resultados educativos. Integración parcial: cada campo aparece con su propio año y solo en las fichas donde ya se consultó.identicole.minedu.gob.pe ↗